Un viaje al Guatire de ayer
Por allá; al noroeste de Guatire a unos 2.050 metros de altura, y con el más fascinante clima nublado de montaña, como diente aserrado de la Fila Maestra en el Parque Nacional El Ávila, se erige majestuoso el pico Zamurito, y en su vientre palpitante de vida, como desafiando al enmarañado boscaje permanece irreverente la majestuosa hacienda Santo Cristo.
A principios del siglo pasado Douglas Ernest procedente de Puerto Rico, conjugó un acuerdo con el hasta ahora “dueño” de esa tierra Jesús María García, desde entonces se instaló en la casa de hacienda mientras que el beneficio del café fue ubicado unos metros al oeste entre las quebradas Santo Cristo y Cucharón, ambas quebradas al juntarse conforman el río Guatire que luego, al legar al valle, popularmente se le conoce como el río de El Ingenio por atravesar la antigua hacienda de caña de los García. Hoy la hacienda se encuentra en manos de Juan Ernest, el primogénito, en ella se cultiva el exquisito café Santo Cristo el cual se consume solo en las salas especializadas de los exclusivo centros sociales de la capital quienes lo han mantenido como un secreto de su excelencia, pero Juan tiene entre sus planes llevar el excelente producto para el consumo popular, por lo que se ha trazado un proyecto de mercadeo directo y está en espera del prometido aval del Estado. Mientras, en la extensión que va desde el alto de Perque hasta la Fila Maestra se cultiva en grandes cantidades el banano con calidad de exportación, esto hace de zamurito una zona agrícola de gran actividad pero su fuerte real aun no ha sido explotada, el turismo.
Aquellos tiempos
En la zafra o tiempos de cosecha Zamurito llegó albergar hasta 500 braceros y a sus familia, para ello se construyó un complejo de viviendas que aun persiste, al lado una moderna escuela y por su puesto los clásicos caneyes, para aquel entonces hasta llegó a funcionar el Cine Santo Cristo para unas 200 personas cuya boletería y proyector aun se conservan, Ernest logró poseer su propia planta eléctrica, fabricó caminos e instaló la más moderna maquinaría para procesar café, un extraordinario aserradero y por supuesto compró un carro último modelo en el año 1940, éste aun puede observarse intacto en la casa de hacienda, era pues Zamurito una tierra próspera y motor de la economía agrícola de Guatire. Después vino la caída del café, esa época donde salía más caro cosecharlo que venderlo, tiempos que hicieron de nuestro principal producto de exportación la peor inversión y como en Casas Muertas la soledad invadió los caminos, desde entonces la recuperación ha sido lenta pero constante, hoy hay una luz en el horizonte, un proyecto endógeno El Parque Zoo-botánico El Ingenio.
Riquezas de Zamurito
Una selva nublada de infinitos caminos, con la mejor vista a los valles de Guatire y Pacairigua, caminando con 20 grados a la sombra después de 10 minutos del poblado, se empieza a oír el rugir de la fuerza hídrica, dos hermosos ríos de cristalinas aguas y abundante caudal, alimentados en su paso por 05 quebradas de fresco y potable curso, luego de 04 estaciones o miradores alternados con 02 rampas de despegue para parapentes, todo en una seguridad plena en el recorrido, con la tierra más fértil del Ávila y como valor agregado el yacimiento más grande de petroglifos de los estado centrales. Y sobre todas las cosas; la más amable, noble y gentil población y además, al pié de la montaña aun en tierras de la hacienda se ha empezado a construir el Parque Balneario, Zoológico, Botánico El Ingenio de más de 200 hectáreas.