Fue necesario un "proceso revolucionario", un gobierno entre cívico y militar, muchos años de olvido, la excusa de una celebración nocional y hasta un sinnúmero de reuniones organizativas, para que un hecho histórico de valor imponderable surgiera de su ostracismo y llegara a tas nuevas generaciones de venezolanos, luego de su injusto olvido de las páginas de la historia bolivariana: la Batalla de El Rodeo del 12 de mayo de 1821.
Este mes, cargado de alegría por los múltiples acontecimientos que recuerdo y celebra, verá finalmente reivindicada a las poblaciones de Guarenas. Guatire y Araira en torno a su papel determinante en la Guerra de Independencia, al menos, en uno de sus capítulos heroicos. Batalla de El Rodeo. población ubicada al este de la ciudad de Guatire, fue artífice del triunfo de los ejércitos patriotas en la Batalla de Carobobo, gracias al ingenio estratégico de tos criollos que al mando del general José Francisco Bermúdez y su triunfo distrayendo al ejército realista, hizo de esta zona un verdadero "Portal de Carabobo" como tituló José Manuel Milano esta epopeya.
Es justo reconocer el acontecimiento por su valor histórico, y a quienes se han empeñado en darlo a conocer, por su incidencia en el aprendizaje de nuestra idiosincrasia y el afianzamiento de la identidad local, Pero mayo, florido, es también el mes de la Santísima Cruz de Pacairigua, patrona de los guatireños. y de la Virgen de Coromoto, Patrona de los venezolanos, por lo que la fe y la religiosidad se asientan nuevamente en estos pueblos que luchan por mejorar cada día, a pesar de las diatribas políticas que generan tensión e incertidumbre.
Mayo, el mes de Reverón y del artista plástico, de los 20 años de la biblioteca pública Don Luis y Misia Virginia de Guatire, de Aquiles Nazoa y de Dalí, de la madre, de los obreros, del alzamiento de Guatire contra el tirano Rafael Ostos; recorre campante los diversos escenarios donde el hombre trasciende y lo hace, en medio del canto risueño y la renovación de la fe, con décimas dedicadas a la Cruz y la celebración de la fertilidad. Este mes llueve y la madre tierra, que también celebró hace unos días, ofrece a sus seres un semblante renovado, en un acto interminable que nos demuestra la sabia que es la naturaleza y lo fugaz que es el hombre, siempre dispuesto o maltratarla.