En el Estado Bolívar, en Puerto Ordaz, está ubicado un punto de la tierra lleno de magia y encantos naturales. Allí se concentran las especies de la fauna y la vegetación más rica del país. Hermosos minerales y piedras preciosas que llevan la belleza y el esplendor de la naturaleza.
Dios colocó dos grandes ríos (el Caroní y el Orinoco) que al chocar sus aguas producen un destello de colores formando un arcoiris perpetuo que representa la música en su cromatismo universal. Allí nace la vida, el ser y la humildad, por eso somos Cachamay, desde el siete de abril del año 2002 al presentar un concierto inaugural en el auditorio Francisco Mujica Toro del Centro de Educación Artística Andrés Eloy Blanco (CEA) de Guatire.
La agrupación instrumental venezolana Ensamble Cachamay ha realizado presentaciones enmarcadas en diferentes temáticas, las cuales le han permitido mostrar al público el bagaje cultural acumulado por la mandolina y la bandola llanera durante más de 400 años de historia.
Esta agrupación recorre la música popular venezolana de raíz tradicional, reuniendo desde temas compuestos a finales del siglo antepasado, hasta piezas de reciente factura, estructuradas con un formato sonoro particular donde se ensamblan los instrumentos populares y folclóricos con los de la orquesta sinfónica. Instrumentos populares folclóricos utilizados por el Ensamble Cachamay: tambores de fulía, tambor bumbac de calipso, bongó cubano, charrasca o güiro, pandereta, palo de lluvia, maracas, paila de tambor de San Millán y misceláneas sonoras. Esto corresponde a la percusión. El cuatro, la mandolina, la bandola y la guitarra pertenecen a los instrumentos de cuerda.
Instrumentos de la orquesta sinfónica: la flauta, el oboe, el clarinete y el contrabajo. Todos estos componen la instrumentación musical del Ensamble Cachamay. Esta agrupación en su recorrido musical se pasea por los géneros del vals, joropos, gaita de tamboras, calipsos, merengues, polo oriental, el San Pedro con un toque muy personal, música de relajación y hasta una danza turca.
TRES GENERACIONES
“Somos hacedores de sueños” comenta su director musical, al decir que el Ensamble Cachamay fue un sueño hecho realidad. En la búsqueda del material humano para formar la agrupación no dudé en el conocimiento y la experiencia para dicho trabajo, por eso invité al maestro Carlos Oropeza, siendo un gran amigo, un gran tutor, de allí son algunas de mis referencias musicales. También convoqué al joven Edwar Álvarez, músico guatireño, polifacético en el dominio de muchos instrumentos de cuerda siendo el contrabajo su último en ejecutar. Su virtuosismo está acreditado al maestro guatireño Pedro Muñoz.
Trabajando como profesor y director del movimiento de orquestas sinfónicas juveniles e infantiles de Venezuela en el módulo Ambrosio Plaza de Guarenas, descubrí tres hermosas jóvenes que en edades primaverales se destacaban en sus estudios musicales y en niveles altos en la ejecución de instrumentos muy difíciles como el oboe, la flauta y el clarinete; ellas son Ana Cristina, Leticia y Daniela. Por último se convocó a Edwins Moreno, joven percusionista guatireño, alumno del destacado músico internacional Alexander Livinalli. Edwins se ha paseado por los diferentes géneros musicales como el afro-venezolano, el afro-cubano, la salsa, el jazz y otros. Este es el gran sueño de estos músicos guareneros y guatireños a tres tiempos, en generaciones. Los integrantes que conforman el Ensamble Cachamay son: Daniela Toro en el clarinete; Leticia Toro en la flauta; Ana Cristina Pulido en el oboe; Edwar Álvarez en el contrabajo y la percusión; el Profesor Carlos Oropeza en el cuatro, la guitarra y la percusión; Edwins Moreno en la percusión; y quien escribe, Henry Rojas, en la mandolina, la bandola, arreglos y dirección.
Queremos aprovechar la oportunidad de invitar a los jóvenes y adultos, para que participen en labores culturales apoyando el trabajo y la proyección de nuestros valores locales y regionales, para nuestra Venezuela que tanto necesita de nosotros.