Muchas personas se acercan a mí para preguntarme “¿por qué Guatire no tiene plaza Bolívar?” Con el mayor desparpajo les contesto: Bueno, no exactamente, lo que pasa es que la plaza Bolívar de Guatire se llama 24 de Julio. “¿por qué se llama así?” Replican. Es un acto de rebeldía en contra de la tiranía de Juan Vicente Gómez y, a la vez, un signo de admiración a la gloria de nuestro Padre Libertador don Simón Bolívar, genio de América y el mundo.
En el año 1930, primer centenario de la muerte de nuestro héroe máximo, el gobierno dictatorial decretó la erección de una estatua del Libertador en cada una de los distritos existentes en ese entonces, excluyendo al Distrito Zamora del Estado Miranda, por haberse levantado en armas contra el gobierno de turno, el cinco de mayo de 1929, cuando la muerte de Hostos.
Ante tal discriminación, algunas personalidades de la comunidad zamorana, resolvieron hacer una colecta popular para la reconstrucción de la plaza Zamora, situada en el lugar del actual estacionamiento del Centro Cívico de Guatire; darle el nombre de “24 de Julio” y levantarle una estatua pedestre al Padre de la Patria. El busto del general Ezequiel Zamora pasaría a ocupar la pequeña plaza 5 de Julio, ubicada en la misma área frente a la calle Miranda. El programa oficial para la conmemoración de la muerte del Libertador en Guatire recoge frases inmortales: “¡Ha llegado el ocaso! La ciencia, por boca del abnegado Dr. Reverend, anuncia que el espíritu mágico de la independencia ha sacudido ya el manto corruptible que lo envolvía. ¡Bolívar ha muerto! Hoy transcurrido cien años, ese mismo espíritu flotando siempre en el cielo de América ha sido consagrado por las naciones del orbe como símbolo de la libertad universal”.
El día 14 de diciembre a las ocho de la noche se celebró en el salón Apolo, una velada patriótica organizada por la Junta de Damas Bolivarianas, entre las que figuran Gervasia de García, Rosa de Alfonso, Derifa de Centeno, Carmelita de Rico, Ana T. De Gil, Vidalina Muñoz y Petra Mercedes Gámez.
El día 16, a las cuatro de la tarde se develó un retrato del Libertador en el salón principal de la Escuela Federal Narvarte, dirigidas por el Br. José G. Rosales. El discurso de orden estuvo a cargo de la joven estudiante Srta. Lola Gil.
El 17, a partir de las 6 a.m. el pueblo de Guatire se inundó de banderas a media asta. A las 9 a.m. hubo Solemnes Funerales en N.S. Iglesia Parroquial, con misa de “Réquiem” a toda orquesta, con la presencia del Jefe Civil, la Cámara Municipal, los empleados públicos, la Junta Bolivariana, la Junta Patriótica de Damas, las corporaciones religiosas, las escuelas federales y municipales con sus alumnos debidamente uniformados. El catafalco estuvo cubierto con los colores nacionales y el templo se vistió de crespones negros.
A la salida de la iglesia, el presidente de la Junta Bolivariana hizo entrega al ciudadano Jefe Civil del Distrito de la soberbia estatua de bronce, levantada por suscripción popular que representa al Libertador en su doble figura de legislador y de guerrero.
La estatua pedestre fue descubierta por la presidenta de la Junta Patriótica de Damas. De seguidas, el señor Augusto Chacín pronunció breves palabras alusivas al acto. A continuación la Srta. Manola Sanz recitó el soneto “Bolívar”, escrito para este acto por el Sr. Guillermo Sanz. La plaza lucia esplendorosa con el nuevo pavimento de mosaico.
De 12 a 12 y media p.m. hubo un doble mayor de campanas, como triste recuerdo a la lenta agonía del Libertador. Los alumnos de diferentes escuelas que permanecían en la plaza, escucharon con atención las exposiciones relacionadas con los hechos heroicos de Bolívar.
A la 1 p.m. un disparo de mortero dio inicio a dos minutos de silencio y de patriótica meditación. Un segundo disparo indicó la suspensión del silencioso recogimiento. El estudiante Rafael Serfaty dio lectura a la última proclama del Libertador. Al pie de la estatua la Cámara Municipal, el Jefe Civil del Distrito, la Junta Bolivariana y la Junta Patriótica de damas, depositaron ofrendas de bronce y de flores naturales. Un grupo de caballeros montó guardia de honor hasta las 3 p.m.
Apoteosis de las naciones
Un grupo de señoritas representando a las repúblicas de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Panamá montaron guardias de honor, desde las 3 hasta las 5 de la tarde.
Honores y ofrendas
La colonia Bolívar -Araira- llevó como ofrenda al Padre de la Patria, una corona de laureles y palabras alusivas del poeta Guillermo Sanz. La Estudiantina “Santa Cecilia”, dirigida por el maestro Régulo Rico, depositó flores naturales e interpretó el Himno Nacional y el Himno del Estado Miranda.