En la noche del 7 de septiembre del año en curso, una información comenzó a recorrer los hogares guatireños, cual rumor político o sabroso chisme: - ¿te enteraste? ¡Miguelito subió a las Grandes Ligas! - Así, con esa familiaridad, con orgullo zamorano como si fuera hijo de toda la comunidad y no de Juana Paula y Víctor. Es que de alguna manera, la sencillez, humildad y temperamento de Miguel Pérez, lo convierten en un muchacho querido por todos.
Miguel Pérez nació en esta Villa Heroica un 29 de noviembre de 1983; es decir, en el momento de vestir el uniforme de los Rojos de Cincinatti, aún no había cumplido los veintidós años, pero cuando habla lo hace con la soltura y precisión de quien ya tiene mucha experiencia en estos menesteres. La seguridad expresiva proviene de su sólida formación musical, porque del pentagrama pareciera que además de notas musicales emergieran criterios integrales de formación ciudadana, que aunados a los sabios consejos hogareños, moldean la personalidad de los jóvenes que allí se sumergen. En la edición N° 38 de TereTere (febrero de 2004) tuvimos la oportunidad de plasmar un perfil de Miguel Pérez, de sus virtudes, sus sueños y sus realidades. Excelente músico académico y diestro pelotero, a quien el destino trazó dos caminos y llegado el momento de tomar la decisión de cuál de ellos transitar la situación se le convirtió en una disyuntiva nada fácil. Volvimos a conversar con Miguel, esta vez telefónicamente, dos días después de su ascenso y quisimos saber cómo se sentía…
_¡Guao!... Le aseguro que no lo sé, pareciera que estoy soñando…
El último día de temporada en AAA, recién ascendido de Clase A fuerte, Miguel había preparado sus maletas para ir a Florida a descansar unos días antes de regresar a la calle 9 de Diciembre, en Gascón, cuando al llegar al estadio el Manager de los Bats Red de Lousville, le dijo… Veo que tienes las maletas listas, eso es bueno, pero el viaje no será a Miami sino a Cincinatti...
En TereTere felicitamos a Miguel Pérez, y compartimos la alegría de su familia, sus amigos y la comunidad zamorana en general.