Bacilio Álvarez junto con el Teniente Piñango y el Capitán Pierres comandaban la artillería en diversos puntos, siendo su jefe inmediato Manuel Florentino Tirado. En la batalla recibió una herida en la cabeza lo que ameritó se le trasladara al “Hospital de Sangre” del campamento y posteriormente a Caracas para su curación definitiva.
Nacimiento, niñez y juventud
Bacilio José Álvarez y González Mengo, nació en la hacienda “El Ingenio”, Guatire, el 11 de junio de 1782, fueron sus padres, el hacendado Don Juan Álvarez, natural de Islas Canarias, y Doña Isabel Regina González Mengo, natural de Guarenas. Para el momento en que nace Bacilio su padre tenía la hacienda “El Ingenio” en arrendamiento, con opción a compra. El acuerdo de la compra de esa hacienda no se concretó por lo que Don Juan compró en diciembre de 1784 la hacienda Araira y la familia se estableció en ella. Bacilio se levantó en el seno de una familia numerosa, era el séptimo de once hermanos cuyos nombres eran Juana Josefa, Juana Rafaela, Josefa de La Ascensión, Juan José, Domingo, Isabel, María Felicita, José María y Juana de Jesús. Entre 1788 y 1790 se mudaron a Caracas, para entonces Bacilio estaba entre los 6 y 8 años de edad. Se establecieron en la parroquia Catedral, en la calle llamada “la crucifixión del Señor”, en la cuadra “Nuestra Señora de Las Mercedes”, la atención familiar era cubierta por 7 esclavos y una sirvienta indígena. En dicha ciudad cursó estudios acorde con su clase social. Se casó a los 26 años con doña María del Rosario Méndez, natural de Capaya, hija legítima del licenciado don Gabriel Méndez y de doña Rosalía Hernández, en la parroquia La Candelaria, el 28 de noviembre de 1808, la ceremonia se realizó en casa de la novia.
Época de la independencia
Cuando estalla el movimiento independentista en 1810 Bacilio tenía casi 28 años, su padre fue uno de los que contribuyeron con el financiamiento del mismo. Bacilio se alistó en el Batallón que se formó en el Puerto de La Guaira con el grado de Subteniente de milicias del mismo, con fecha 2 de octubre de 1810. Obtuvo el grado de Teniente de la compañía de blancos artilleros de ese batallón el 29 de mayo de 1811, tomando parte en las acciones llevadas a cabo por los patriotas ese año y el siguiente.
Participación en la batalla de La Victoria.
Posterior a la perdida de la primera república, Bacilio toma parte como Teniente de Artillería en las acciones bélicas de los años 1813 y 1814 donde estuvo presente el batallón de La Guaira, hallándose en el enfrentamiento de La Victoria del 12 de febrero de 1814. En esa acción, Bacilio Álvarez junto con el Teniente Piñango y el Capitán Pierres comandaban la artillería en diversos puntos, siendo su jefe inmediato Manuel Florentino Tirado. En la batalla recibió una herida en la cabeza lo que ameritó se le trasladara al “Hospital de Sangre” del campamento y posteriormente a Caracas para su curación definitiva. Debido a esta herida no pudo continuar tomando parte en la guerra de independencia.
Datos posteriores y fallecimiento
El 3 de junio de 1827, en Caracas, se le concede el retiro del servicio con los goces de fuero y uniforme de su clase. En el año 1829 se le destinó con el grado de capitán a mandar la compañía de artillería de Caracas, lo cual desempeñó a satisfacción como lo certificó José Salustiano de La Plaza, Primer Comandante del Batallón N° 1, en el año 1830. Solicitó la invalidez, presentando los testigos pertinentes para demostrar que la herida fue recibida en la batalla de La Victoria. Entre estos testigos estuvo el General Mariano Montilla quien especificó que estuvo en ella como Mayor General, acotó que en ese enfrentamiento hirieron o mataron a todos los oficiales de artillería, con la excepción de un subteniente de apellido Churión. La invalidez la aprobaron en Caracas el 7 de agosto de 1842, se le expidieron letras de 18 pesos y 8 reales mensuales. Sus necesidades y la de su familia eran cubiertas por la comercialización de los productos sacados de la hacienda Araira, su parte en la herencia de dicha hacienda estuvo en su poder por toda su vida. Poseía vivienda en el pueblo de Guatire, en lo que actualmente se conoce como calle Miranda, frente a la casa donde hoy funciona la Biblioteca Pública Don Luis y Misia Virginia. Falleció en Caracas y fue enterrado en la Catedral de esa ciudad el 19 de septiembre de 1847. Tuvo numerosa descendencia, representada en actuales familias caraqueñas y guatireñas.