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Aparecen datos de su tumba...
La muerte de Elías Calixto Pompa
Jesús María Sánchez
 
Artículo.-

     “El día 21 de diciembre de 1887, a las 6 p.m. de orden de la Jefatura Civil de la Parroquia Santa Teresa, fue inhumado el cadáver adulto de Elías Calixto Pompa, de cincuenta años de edad, natural de Guatire, vecino de esta parroquia y de ocupación comerciante, que falleció el 20 del citado mes y año…”  Libro del Cementerio General del Sur.

     En el folleto “Elías Calixto Pompa. Antología y breve biografía de un poeta” escrito por el destacado pedagogo Cristóbal Fernández, de dilatada labor educativa en Guatire, al hacer referencia al fallecimiento del dramaturgo, poeta y periodista dice: “Murió en el exilio en el año 1887, en la ciudad de Nueva York, dejando versos, poemas y sonetos…” En esa ciudad norteamericana Elìas Calixto Pompa publicó, en la imprenta de L. S. Foster, su libro “Versos de K-Listo”. Esta afirmación es modificada por el ensayista y crítico literario Rafael Pineda en su trabajo “Elìas Calixto Pompa” de la Colección Letras Venezolanas al indicar: “La Opinión Nacional” del 26 de diciembre de 1887, plasma que Enrique Flores \'lloró la suerte del poeta”: El artículo en cuestión aparece fechado el 24 del mismo mes y año y no el 26 como dice Pineda. Sobre el día y lugar del deceso de Elìas Calixto Pompa citaré aquí una serie de informaciones aparecidas en la prensa caraqueña de la época, tratando con ellos de llegar a la verdad del triste acontecimiento. Don Julio Calcaño en su “Parnaso Venezolano”, explica: “En 1868 colaboró en algunos periódicos políticos y sirvió en las oficinas públicas. Escribió varios dramas y dio a la luz un volumen de poesía. Murió el año 1887” Telasco A. Macpherson en su Diccionario Histórico, Geográfico, Estadístico y Biográfico del Estado Miranda, nos dice informa: “Este talentoso, honrado y modesto ciudadano, murió el 31 de diciembre de 1887; dejando sentada la reputación del seudónimo K-Listo, que usó siempre”.

     Los diarios y la muerte de K-Listo

     El diario La Maceta, 21 de diciembre de 1887 publica, a raíz de la muerte de Elìas Calixto Pompa: “Ha dejado de latir un gran corazón y de pensar una gran cabeza. El uno arrobado por el éxtasis que le causaron los resplandores de la gloria, detuvo sus pulsaciones para exhalar en un expansivo suspiro todo el amor que poseía: y el cual debía perderse desde luego en la inmensidad de Dios. El otro absorto ante la realidad del infinito, voló hacia su Creador, dejando así convertido en cadáver al dulce vate, al filósofo austero, al gran pensador señor Elìas Calixto Pompa”.En el diario La Verdad del 22 de diciembre de 1887 se lee: “Lamentable es la pérdida que experimentan hoy las letras patrias con la sentida muerte de nuestro dulce poeta Elìas Calixto Pompa. La sociedad que sabe apreciar las virtudes de sus buenos hijos, le rinde tributo a su memoria y le consagra justo recuerdo al que supo llenar con sus nobles ejemplos los deberes que esta le impusiera. Pompa fue un laborioso hijo del trabajo, honrado, noble y firme en sus procederes, como humilde y caritativo en sus acciones: desde niño pulsó la lira para dejar oír sus armonías con que cautivara, ya en las alegres horas de la vida, como en las tristes del desengaño cruel, a los que admirábamos los producciones de su ingenio, obra maestra de su claro talento.” La Opinión Nacional del 21 de diciembre de 1887 señala: “Un nuevo motivo de duelo para las letras patrias es sin duda el fallecimiento del señor Elìas Calixto Pompa, acaecido ayer en esta ciudad. Fue el señor Pompa entusiasta amante de las Musas, y de su competencia en el manejo de la poesía lírica dejamos como prueba al morir un rico acopio de composiciones”. Domingo A. Carvajal en el mismo diario ya señalado de fecha y año estampa: “Acaba de morir este excelente ciudadano”. En la milicia del trabajo alcanzó el puesto de héroe; en el cultivo de la virtud fue creyente y apóstol; como literato mereció alto renombre, y como amigo, ah! Como amigo, los que se precian de buenos pudieran imitarle con provecho”.

     Los poéticos obituarios

     Manuel M. Fernández en la edición del Diario de Avisos del 21 de diciembre de 1887, en su artículo “Se van los dioses” hiló esta nota: “Otro poeta se ha reclinado en el lecho de la muerte. Los ecos de otra lira de oro se han extinguido en el vacío de la nada. Los resplandores de una frente iluminada por la luz del genio se han disipado. Un corazón noble, grande y generoso ha dejado de latir. Elìas Calixto Pompa se ha dormido en el seno en de la eternidad! Duerme en paz, ¡oh amigo! Para que descanses de las angustiosas fatigas de la existencia! Duerme a la sombra de tus laureles, halagado por el grato rumor que sigue siempre al verdadero merecimiento!” Un cronista venezolano que se firmaba con el seudónimo de “Soul” en trabajo aparecido en el Diario de Avisos del 21 de diciembre de 1887 titulado K-Listo, recuerda: “Este fue el nombre literario del brillante escritor y poeta venezolano Elìas Calixto Pompa; y decimos fue… porque tenemos que lamentar su muerte… Pero él, como todos aquellos que han consagrado su vida al bien, nunca mueren, por lo que, si Elìas Calixto ha muerto, K-Listo vivirá eternamente por sus obras. El hombre es el alma; K-Listo dejó los destellos de la suya en sus escritos, y por ello, si su alma va al cielo, mansión de la inmortalidad, su nombre quedará entre los inmortalizados en la tierra”. Al seguir revisando El Diario de Avisos, concretamente del día siguiente de la edición arriba señalada, nos encontramos con la crónica “Entierro”: “Entre los hombres de letras que asistieron a los funerales del poeta de las Doloras, recordamos haber visto a los académicos don José Antonio y don Julio Calcaño, don Eduardo Blanco, señores Félix Soublette, Juan José Breca, Fernando Morales, Doctor Adolfo Blanco, Pedro Manrique, Domingo Garbàn, Enrique García Flores, Juan Miguel Gavazut, el redactor de El Occidental, señor Lorenzo Matías López, y el director de La Tarde, señor Luis Guinand Hernández. Velaba el sol su lumbre en occidente cuando fue depositado en el seno de la madre tierra el cadáver de K-Listo, entre las lágrimas del afecto y el triste susurro que alzan los cipreses de las tumbas al besarlos el céfiro de la tarde.  Con nuestras últimas paladas de tierra rodó en el sepulcro del amigo la primera lágrima del recuerdo que habremos de consagrarle. Descanse en paz!”.

     Su último poema

     L. Matías López en su artículo “Elìas Calixto Pompa”, publicado en el mismo Diario de Avisos del 23 de diciembre del año del fallecimiento del poeta, recuerda en una de sus partes: “De duelo visten hoy las Musas venezolanas y la dulce grandeza de nuestros encantos, que tanto celebró K-Listo, parece que se retuerce presa de agudísimo dolor. Nos deja el bardo muchas producciones con las cuales reclamó entrada al Templo de la Inmortalidad. Descanse bajo la loza del sepulcro la materia de nuestro digno amigo, que si fue inspirado cantor, fue también levantado sacerdote del trabajo; y su espíritu no deje de velar sobre nosotros, despertando la memoria de sus virtudes cuando la frialdad de nuestra debilidad trate de arroparnos con el pesado manto del olvido”. En esta misma edición del Diario de Avisos se publica, posiblemente el último poema que escribió Elìas Calixto Pompa, “Las Puertas” y donde dice:

     En el palacio regio, rico y grande

     de la existencia

     para mí, peregrino, están cerradas

     todas las puertas;

     me queda una, aquella por do en hombros, lentamente,

     pasan las urnas.

     Miento! Me quedan otras, entreabiertas,

     color de rosa:

     la puerta de mi hogar, pobre y humilde,

     pero con honra;

     y allá más lejos

     la puerta de mi fe, clara y brillante

     como un espejo.

     Los datos de última morada

     De todo lo antes expuesto se desprende que la muerte del ilustre hijo de Guatire ocurrió el 20 de diciembre de 1887, y queda demostrado cuando al visitar el Cementerio General del Sur y revisar el libro Nº 7, Folio 349, Partida 1728, leemos un documento que textualmente dice: “El día 21 de diciembre de 1887, a las 6 p.m. de orden de la Jefatura Civil de la Parroquia Santa Teresa, fue inhumado el cadáver adulto de Elìas Calixto Pompa, de cincuenta años de edad, natural de Guatire, vecino de esta parroquia y de ocupación comerciante, que falleció el 20 del citado mes y año a las 7 p.m. en la casa Nº 8 de un derrame cerebral, según certificación expedida del facultativo Dr. R.A. Ramos; y ocupó el 3er. Cuartel del 83 la fosa Nº 1728”.

     Guatire, así como el universo de las letras venezolanas, espera la localización de la tumba y los restos de uno de sus más queridos hijos, Elìas Calixto Pompa, para rendirle los homenajes correspondientes y el posible traslado de sus cenizas al espacio que lo vio nacer el 14 de octubre de 1937.
 

 
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