Muchos dirán que los Duendes no existen y que es fantasía lo de los Ángeles de la Guarda pero yo conozco a uno, nunca envejece, siempre sonríe, está en todas partes, nunca se cansa y todos le aprecian fraternalmente, está acá en la tierra y tiene una misión, contar Cuentos.
Hay seres que vienen al mundo a sembrar de alegrías y esperanzas los corazones humanos, seres que no se turban por las calamidades y en los momentos más difíciles nos dan fuerza y aliento, y lo hacen con una naturalidad tal que hasta parecen estar destinados a ello, por tanto nos olvidamos reconocerles en vida su grandeza y agradecerles permitirnos gozar de su aprecio. Uno de estos fantásticos seres es Jesús “Chino“ Urbina, lo encontramos en la Ciudad de Guatire del Estado Miranda, en Venezuela.
Él desde que le conocemos siempre tiene una sonrisa fresca, una palabra de afecto y un chiste gestual. El Chino tiene 40 años trabajando con y por los niños, docente, entrenador deportivo, excursionista, parrandero de San Pedro y payaso Cuentacuentos. Un padre ejemplar, atento hijo y solidario amigo. Cómo había pasado tanto tiempo y nosotros no nos habíamos detenido a mirarle un poco más, a detallar si no es un ser de cuentos de Hadas ese Guatireño que un día está llevando juguetes y canciones a los solitarios niños de las montañas y al otro atendiendo a su anciano padre, más allá administrando la Sala de Fisiometría, o coordinando a docentes de educación física del estado, mientras se prepara para una larga caminata hacia el Ávila o atiende su conuco junto a su familia en Chuspita.
Jesús “Chino” Urbina es un patrimonio humano cultural del pueblo guatireño, un baluarte de nobleza y humildad, de un intelecto superior y sobre todas las cosas un amigo fiel y aleccionador, y no se sorprendan si alguna vez van a Guatire y escuchan un lejano redoblante interpretado por un mitológico ser de multicolor indumentaria seguido de un centenar de niños que gritan al unísono Pan parapan, panpán, No se sorprenda pues vio usted un trozo de la historia hermosa de un querubín de la tierra.