Es una institución cristiana sin fines de lucro que tiene como objeto fomentar la solidaridad y caridad cristiana, estimular el mejor cumplimiento de los fines de la persona humana y de la convivencia social; trabajar por el rescate de la reserva moral y ética de la comunidad y apoyar a personas o instituciones necesitadas bajo el lema de "enseñar a pescar en lugar de regalar el pescado", establecer instituciones (educativas, asistenciales, socio-culturales, o de cualquier otro tipo) que ayuden a lograr los objetivos de la Fundación, promover y realizar actividades formativas e informativas, fomentar el conocimiento de los deberes y derechos básicos del ser humano y propiciar su respeto, promover y realizar actividades culturales y deportivas, y conseguir los fondos que garanticen su funcionamiento.
El nombre de la fundación le viene de la fuente de toda virtud: madres y abuelas, mujeres sencillas, virtuosas, emprendedoras, tesoneras, que sembraron el futuro de sus hijos y nietos inculcando la virtud mediante el ejemplo y la enseñanza.
El resurgir de nuestra Patria no está en otro lado que en el hogar. No hay institución capaz de suplantarlo. Creemos en la Patria que nos enseñaron nuestras madres y abuelas, y la Fundación intenta poner en práctica la caridad eficaz que incida en la transformación de la sociedad mediante la transformación del ser humano. Fomenta la solidaridad de los más favorecidos hacia los que han recibido menos. La Fundación tiene en la actualidad dos programas: las becas personalizadas y los tutores solidarios.
¿CÓMO PARTICIPAR?
Nuestro objetivo es sembrar virtud. Por ello, la Fundación cuida que los participantes propuestos como becantes o tutores sean personas virtuosas. Los becantes y tutores deberán asistir a una charla previa con el fin de informarles los detalles de cada programa. Si determinan que pueden asumir el compromiso en algunos de los programas, firmarán un convenio con la Fundación.
BECAS PERSONALIZADAS
¿Desea contribuir con el futuro de un niño humilde? No le proponemos un programa social gigantesco, pero sí la oportunidad de apoyar concretamente a una familia humilde, mediante una beca escolar. El monto de la beca lo determina su presupuesto y generosidad. El niño es seleccionado cumpliendo una serie de requisitos (tener una familia constituida, aceptar el compromiso de rendimiento y una buena conducta). El niño o niña firma un convenio con la Fundación y es evaluado periódicamente. Usted conocerá al niño y recibirá información del avance de su becado por cada lapso, y del destino de su dinero. La beca tiene carácter académico: gastos de inscripción en la escuela, uniformes, útiles, meriendas, etc., dependiendo de su capacidad presupuestaria. Si cada uno de nosotros, los privilegiados de la sociedad, adopta a un niño, nuestra sociedad puede alcanzar en un futuro cercano (una generación) un perfil más justo.
TUTORES SOLIDARIOS
¿Ha pensado que las aptitudes y destrezas que ha recibido, puede ponerlas a disposición de algún ser menos favorecido, con solo un poquito de esfuerzo? El programa de tutores solidarios nos permite apoyar a jóvenes estudiantes en situación difícil, dedicando un par de horas a la semana. Los jóvenes son seleccionados por la Fundación entre aquellos con riesgos de deserción escolar por el ambiente en que se desenvuelven. Se requiere de ellos un compromiso voluntario, así como la participación del profesor guía. El tutor apoya el proceso mediante supervisión académica, un día a la semana, en las oficinas de la Fundación. Además, el tutor podrá compartir algunas actividades con el alumno (asistencia a misa, comida, paseo), bajo una cuidadosa planificación. La Fundación apoya en los aspectos no académicos.